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8 de octubre de 2007

“APUNTES PARA COMPRENDER LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN Y EL CONOCIMIENTO”. PARTE I.

1. LA PROGNOSIS DEL CAMBIO.
Alvin Toffler, en su obra “El shock del futuro”[1], publicada por primera vez en Estado Unidos en 1970, advierte y analiza el proceso del cambio: la forma en que este afecta a las personas y a las instituciones.
En esta obra el autor nos hace ver que los individuos, las organizaciones e incluso las naciones pueden sobrecargarse excesivamente pronto con demasiado cambio, marearse de alguna forma, provocándose desorientación y un deterioro en su capacidad para tomar decisiones inteligentes para la adaptación; sufrir, como su nombre lo indica: el shock del futuro.
Entre los puntos más cuestionados de la obra en su época se tienen muy en cuenta las declaraciones de Toffler acerca de la fracturación de la familia nuclear, la revolución genética, el auge de la sociedad de usar y tirar y la revolución de la educación.
En “La tercera ola”[2], aparecida en 1980, su razonamiento gira hacia las orientaciones de ese cambio, describe los últimos cambios que se habían producido en la tecnología y en la sociedad, los sitúa en una panorámica histórica y esboza panoramas del futuro al que nos podrían llevar.
Para la revolución agrícola de 10.000 años atrás, usó el término “primera ola” de cambio transformador de la historia humana.
Para la revolución industrial, el de “segunda ola”.
La “tercera ola” de cambio, haría referencia a los grandes cambios tecnológicos y sociales que se iniciaron a mediados del decenio de 1950.
En esta obra nos habló sobre los nuevos sectores que surgirían basados en la informática, la electrónica, la información, la biotecnología y técnicas similares, para las que usaba el término “nuevas alturas dominantes” de la economía.
En ella sostiene que:
“la ascensión de la tercera ola sitúa todos nuestros esfuerzos en una nueva perspectiva. Pues depara a las naciones más pobres del mundo, así como a las más ricas, oportunidades completamente nuevas”[3] .
En “La tercera ola” también nos habló de la producción descentralizada, de la energía renovable, la fabricación flexible, los nichos de mercado, el trabajo en el hogar y a tiempo parcial, ¡Qué gran pronóstico, lo del trabajo en el hogar y a tiempo parcial!, la desmasificación de los medios, etc.
Además describió la nueva fusión de productor y consumidor incorporando el término “prosumidor”.
En “El cambio del poder” publicado en 1990, se centra en el papel del conocimiento en relación con el poder y advierte los cambios que se avecinan en los negocios, la economía, la política, y los asuntos mundiales.
En esta obra resulta interesante el planteo que realiza acerca de la nueva clave del desarrollo económico para países emergentes:
“El “vacío” que hay que salvar atañe a la información y la electrónica. No es un vacío entre norte y sur, sino entre los rápidos y los lentos” [4].
Además en el apartado titulado “La riqueza del mañana” aporta los 12 elementos de la economía aceleratriz que se deben tener en cuenta:
1. “El nuevo sistema acelerado para la creación de riqueza depende cada vez más del intercambio de datos, información y conocimiento. Es “supersimbólico”. Si no se intercambia conocimiento, no se crea riqueza.
2. El nuevo sistema deja atrás la fabricación en grandes series para ir hacia la producción flexible o “desmasificada”, adaptada a las necesidades del cliente. Gracias a las nuevas tecnologías de la información, se producen series cortas de productos muy variados, incluso adaptado a las necesidades del cliente, a costes que se aproximen a los de producción en serie.
3. Los factores convencionales de la producción – la tierra, el trabajo, las materias primas y el capital- pasan a ser menos importantes a medida que el conocimiento simbólico los va sustituyendo.
4. En lugar del dinero metálico o de los talones bancarios, la información electrónica ha pasado a ser el auténtico medio de cambio. El capital se torna extremadamente fluido, de tal manera que pueden acumularse o dispersarse enormes bolsas de él, de la noche a la mañana. A pesar de las enormes concentraciones de hoy en día, el número de fuentes de capital se multiplica.
5. Los bienes y servicios se modularizan y se configuran en sistemas, lo que exige una multiplicación y constante revisión de las normas. Esto propicia las guerras por el control de la información en las que se basan dichas normas.
6. Las lentas burocracias se ven sustituidas por pequeñas unidades de trabajo (desmasificadas), equipos temporales o ad hoc. y alianzas y consorcios empresariales cada vez más complejos. Las jerarquías se han achatado, o eliminado para acelerar la toma de decisiones. La organización burocrática del conocimiento ha sido reemplazada por sistemas de libre flujo de información.
7. La cantidad y la variedad de unidades organizativas se han multiplicado. A más unidades, más transacciones entre ellas, y tanto más información ha de generarse y comunicarse.
8. Los trabajadores son menos intercambiables cada vez. Los trabajadores de la era industrial poseían pocas de las herramientas de producción. Hoy en día, las herramientas más potentes para la amplificación de la riqueza son los símbolos que hay en el cerebro de los trabajadores. Por lo tanto, estos poseen una participación crítica, a veces irreemplazables, de los “medios de producción”.
9. El nuevo héroe no es ya un trabajador manual, un financiero o un directivo, sino el innovador (tanto si trabaja en una gran empresa como si es autónomo) que combina el conocimiento imaginativo con la acción.
10. Cada vez se acepta más que la creación de riqueza es un proceso circular, cuyos residuos se reciclan para transformarlos en insumos para el siguiente ciclo de producción. Este método presupone la supervisión informatizada, y unos niveles cada vez más profundos de conocimiento científico y medioambiental.
11. El productor y el consumidor, divorciados por la Revolución Industrial, se han reunido en el ciclo de creación de riqueza, en el que el consumidor no se limita a aportar dinero, sino también información de diseño y del mercado, la cual resulta vital para el proceso de producción. Comprador y proveedor comparten datos, información y conocimientos. Tal vez algún día los clientes pulsen unos botones que activen unos remotos proceso de producción. El consumidor y el productor se funden en un “prosumidor”.
12. El nuevo sistema de creación de riqueza comparte la doble condición de local y mundial. Las potentes microtecnologías posibilitan que se haga a nivel local lo que antes no se podía llevar a cabo de forma económica a escala nacional. De manera simultánea, muchas funciones rebasan las fronteras nacionales e integran las actividades que se realizan en muchas naciones en un solo esfuerzo productivo.”[5]
Para el autor, estos doce elementos, interrelacionados, refuerzan mutuamente el papel de los datos, la información, y el conocimiento en toda la extensión de la economía, a la vez que definen el nuevo y revolucionario sistema de creación de riqueza de alta tecnología.

2. UN SALTO CUALITATIVO.
Por su parte, Manuel Castells, en “La sociedad red” [6], nos explica cómo llegamos a nuestra actualidad comunicacional y los cambios que podemos esperar relacionados específicamente a la influencia de las nuevas tecnologías de comunicación.
Comienza su relato remitiéndonos al año 700 A. C. recordándonos que cuando en Grecia se inventó el alfabeto (tecnología conceptual que fue la base del desarrollo de la filosofía occidental y la ciencia como la conocemos hoy en día) se cerró la brecha entre una lengua hablada y el lenguaje, separándose así lo dicho de quien lo dice y haciendo posible el discurso conceptual.
Indica que este giro histórico fue preparado por unos 3.000 años de evolución de la tradición oral y la comunicación no alfabética, hasta que los griegos alcanzaron un nuevo estado mental, "la mente alfabética", que impulsó la transformación cualitativa de la comunicación humana.
Sostiene que aunque la alfabetización generalizada fue un fenómeno que tardó varios siglos en aparecer, luego de la invención y difusión de la imprenta y la manufactura del papel,. fue el alfabeto el que, en Occidente, proveyó la infraestructura mental necesaria para una comunicación acumulativa, basada en el conocimiento.
El autor señala que, el nuevo orden alfabético, mientras que permitió el discurso racional, también separó la comunicación escrita del sistema audiovisual de símbolos y percepciones, tan importante para la expresión completa de la mente humana.
Considera que de esta forma se estableció implícita y explícitamente una jerarquía social entre cultura escrita y expresión audiovisual. Cree que el precio de fundar la práctica humana en el discurso escrito fue relegar el mundo de sonidos e imágenes al escenario secundario de las artes, ocupado con el dominio privado de las emociones y el mundo público de la liturgia.
Al respecto, indica que la cultura audiovisual se tomó una revancha histórica en el siglo XX, primero con el cine y la radio y luego con la televisión.
A todo esto, el autor advierte que una transformación tecnológica de dimensiones históricas semejantes está teniendo lugar unos 2.700 años después, encarnada en la integración de diferentes modos de comunicación en una red interactiva, Internet.
Expresa que se trata de la formación de un supertexto y un metalenguaje que, por primera vez en la historia, integra en el mismo sistema, las modalidades de comunicación humana escrita, oral y audiovisual.
Afirma que de esta forma el espíritu humano reúne sus dimensiones en una nueva interacción entre los dos hemisferios del cerebro, las máquinas y los contextos sociales.
Advierte que pese a toda la ideología de la ciencia ficción y el entusiasmo comercial que rodea la emergencia de la llamada superautopista de la información, difícilmente podamos subestimar su significación. Puesto que la potencial integración de texto, imágenes y sonidos en el mismo sistema, con la capacidad de interactuar desde múltiples puntos de una red mundial, en el tiempo elegido (real o diferido), en condiciones de acceso libre y accesible, cambia fundamentalmente el carácter de la comunicación.
Castells considera que la comunicación es decisiva a la hora de dar forma a la cultura, y como la cultura es mediada y se realiza a través de la comunicación, las culturas -es decir, nuestros sistemas de creencias y códigos históricamente producidos- son transformadas sustancialmente, y lo serán aún más con el correr del tiempo, por el nuevo sistema tecnológico.
Aunque el autor exprese que este nuevo sistema no está instalado por completo y que su desarrollo en los próximos años tendrá lugar a un ritmo desigual y en forma despareja geográficamente, afirma, sin dudar, que se desarrollará y abarcará al menos las actividades dominantes y los segmentos centrales de la población de todo el planeta, teniendo en cuenta que ya existe en forma fragmentada, en el nuevo sistema de medios de comunicación, en los cambiantes sistemas de telecomunicaciones, en las redes de interacción constituidas en torno a Internet, en la imaginación de la gente, en las políticas de los gobiernos y en los pizarrones de las corporaciones. De todas formas, lo importante para resaltar es la convicción de Castells de que la emergencia de este nuevo sistema de comunicación electrónica, caracterizado por su alcance mundial, su integración de todos los medios de comunicación y su interactividad potencial está cambiando y cambiará para siempre nuestra cultura.

3. UN NUEVO PARADIGMA.
Otro autor, Marí Sáez, Víctor en su libro “Globalización, nuevas tecnologías y comunicación” [7], plantea que estamos viviendo en un nuevo paradigma, determinado por “La Sociedad de la Información”.
El nos explica qué es un paradigma y apela a Thomas Kuhn, cuando en su libro “La estructura de las revoluciones científicas”, atribuye dos sentidos a la palabra paradigma.
El primero, más amplio, tiene que ver con: “toda una constelación de opiniones, valores y métodos, etc., compartidos por los miembros de una sociedad determinada”[8], se refiere a un sistema disciplinado mediante el cual esta sociedad se orienta a sí misma y organiza el conjunto de sus relaciones.
El segundo significado de paradigma, más estricto, deriva del primero y significa “los ejemplos de referencia, las soluciones concretas de problemas tenidas y consideradas como ejemplares y que sustituyen a las reglas explícitas en la solución de los demás problemas de la ciencia normal”[9].
Al respecto, el autor señala que el surgimiento del paradigma informacional no se queda solo en el espacio económico y en el de los medios de comunicación sino que su influencia llega hasta las formas de conocer, de aprender, de organizarnos socialmente, de relacionarnos, incluso – afirma- que el nuevo paradigma y las herramientas informacionales que se crean influyen decisivamente en la construcción social de nuestra mente.
Nos recuerda que durante más de doscientos años, la sociedad occidental se había estructurado según el modo de desarrollo industrial.
Indica que la revolución industrial supuso un cambio profundo en cuanto a la organización del sistema de producción, se pasó de una sociedad artesanal y agrícola a otra sociedad, industrial y eminentemente urbana.
Sostiene que esta transformación económica vino acompañada de cambios sociopolíticos (la burguesía industrial y el proletariado emergen como clases sociales vinculadas directamente a esta nueva sociedad).
Destaca cómo en el plano cultural se necesitaron nuevos valores y actitudes para legitimar la sociedad industrial (la valoración positiva del beneficio económico, de la austeridad económica y el ascetismo puritano; por ejemplo).
Asevera que en la actualidad el modo de desarrollo industrial está dejando paso al informacional - sociedad caracterizada por el predominio de las tecnologías de la información-.
Nos advierte que en la actualidad, la innovación tecnológica va muy por delante de lo que era habitual en otras épocas y de la capacidad de asimilación a la que estaban acostumbrados nuestros antepasados. Señala que podemos tener una imagen muy gráfica de esta aceleración histórica si consideramos toda la historia del hombre sobre la tierra condensada en el periodo de un mes de treinta días: de ese mes, 29 días y 22 horas y media lo ocuparía la era pretecnológica del hombre, en la que los colectivos humanos son trashumantes y no producen asentamientos ni siquiera para cultivar la tierra, de la hora y media que resta del mes, la etapa de la civilización agrícola ocuparía todo el tiempo menos un minuto y medio, momento en que comienza la civilización industrial con el desarrollo del maquinismo, el capitalismo y el nacimiento, maduración y decadencia del movimiento obrero.
En esa imagen mental, la sociedad de la información ocuparía tan sólo catorce segundos de este mes.
El autor expresa que estos catorce segundos han introducido en la sociedad humana una transformación estructural enormemente significativa en comparación con el resto de la historia anterior. También señala que este fenómeno no tiene precedentes en la historia de la humanidad, ya que hasta la fecha ninguna tecnología había influido tanto en el conjunto de la vida social (economía, política, cultura), ni había tenido unas dimensiones tan globales.

4. ALGUNAS PRECISIONES.
En la actualidad la sociedad de la información es vista como la sucesora de la sociedad industrial, es común considerar relativamente similares los conceptos de sociedad post-industrial (Daniel Bell), el post-fordismo, la sociedad postmoderna, la “tercera ola” (Toffler), la sociedad del conocimiento (Peter Drucker), la sociedad tecnotrónica (Brzezinki), e inclusive el de aldea global (Mc Luhan), entre otros.
Los autores vistos hasta este punto, Toffler, Castells y Marí Sáez, permiten comprender el fenómeno de un nuevo tipo de sociedad, un nuevo tipo de sociedad que se está perfilando delante de nuestras narices y de la cual, de una u otra manera, ya estamos formando parte.
Sin embargo, son necesarias algunas precisiones, y para esto resulta muy útil el breve resumen de la evolución y formación del concepto, que se realiza en la Primer parte del Informe de Telefónica sobre la Sociedad de la Información en España[10] de acuerdo a los siguientes hitos:
.1962. Fritz Machlup: Producción del conocimiento. Fritz Machlup, de la Universidad de Princeton (Estados Unidos), intentó describir el significado económico del desarrollo de las actividades de información y de comunicación, proporcionando un ejemplo de cálculo del valor monetario de este tipo de producción que se denomina “producción del conocimiento”.
.1969. MITI de Japón. Hacia la Sociedad de la Información. Plan JACUDI. El Ministerio de Industria y Comercio japonés (MITI) publica un informe del Industrial Structure Council, titulado Towards the Informations Society. Sobre las tesis de ese informe, en 1972, una organización no lucrativa japonesa, el Japan Computer Usage Development Institute (JACUDI), presentó al gobierno de su país el Plan para la sociedad de la información – Un objetivo nacional para el año 2000. Conocido universalmente como Plan JACUDI y que fue el primer apunte estratégico sobre las políticas públicas en la Sociedad de la Información.
.1974. Marc Porat: Economía de la información. Marc Porat, de la Universidad de Stanford (Estados Unidos), publica un trabajo en el que sostiene que las actividades relacionadas directa o indirectamente con la información se singularizan progresivamente. Delinea así un nuevo campo de la actividad productiva, el de la “economía de la información”, unido siempre al desarrollo de las nuevas tecnologías y que adquiere una personalidad diferenciada y autónoma dentro del sector terciario.
.1978. Nora-Minc. La Telemática. Simon Nora y Alain Minc publican un informe titulado L’ informatisation de la société. La atención, en este caso, se presta al desarrollo de la industria o del sector de los servicios informáticos y de telecomunicaciones. Se presenta por primera vez el neologismo telemática.
.1978. John Naisbitt: Megatrends. John Naisbitt publica Megatrends, obra que comenzó a hacer conocida y utilizada la expresión Sociedad de la Información y donde se describían los escenarios futuros a los que daría lugar la Sociedad de la Información.
.1980. Yoneji Masuda: La Sociedad de la Información. Yoneji Masuda, fundador y presidente del Instituto para la Sociedad de la Información y profesor de la Universidad japonesa de Aomori, fue Director del JACUDI. Masuda publicó en 1980 su libro The Information Society as a Post-Industrial Society, que se tradujo al español como La sociedad informatizada como sociedad post-industrial. La obra, que tuvo una gran difusión, no solamente popularizó la expresión Sociedad de la Información, sino que su estudio prospectivo de la sociedad de la información ha contribuido a marcar las pautas de muchos planes estratégicos.
Un punto interesante para reconocer aquí, a través de la lectura de la formación y evolución del concepto de la “Sociedad de la Información”, es el lugar central de los Profesores Universitarios y de la Universidad como actores claves para el progreso de sus sociedades.
Por otra parte, también, resultan útiles, las definiciones vigentes de Sociedad de la Información que se ofrecen en el mismo informe[11]:
“Sociedad que crece y se desarrolla alrededor de la información y aporta un florecimiento general de la creatividad intelectual humana, en lugar de un aumento del consumo material”.
Yoneji Masuda, La sociedad informatizada como sociedad post-industrial, Tecnos, 1994.
“La Sociedad de la Información, más que un proyecto definido, es una aspiración: la del nuevo entorno humano, en donde los conocimientos, su creación y propagación son el elemento definitorio de las relaciones entre los individuos y entre las naciones”.
Raúl Tejo Delarbre, La nueva alfombra mágica, Fundesco, 1996.
. “Las sociedades de la información se caracterizan por basarse en el conocimiento y en los esfuerzos por convertir la información en conocimiento. Cuanto mayor es la cantidad de información generada por una sociedad, mayor es la necesidad de convertirla en conocimiento. Otra dimensión de tales sociedades es la velocidad con que tal información se genera, transmite y procesa. En la actualidad la información puede obtenerse de manera prácticamente instantánea y, muchas veces, a partir de la misma fuente que la produce, sin distinción del lugar”.
Julio Linares et alii. Autopistas inteligentes, Fundesco, 1995.
. “Nuevo sistema tecnológico, económico y social. Una economía en la que el incremento de productividad no depende del incremento cuantitativo de los factores de producción (capital, trabajo, recursos naturales), sino de la aplicación de conocimientos e información a la gestión, producción y distribución, tanto en los procesos como en los productos”.
Manuel Castells, La era de la información, 1998.
“Se entiende por Sociedad de la Información aquella comunidad que utiliza extensivamente y de forma optimizada las oportunidades que ofrecen las tecnologías de la información y las comunicaciones como medio para el desarrollo personal y profesional de sus ciudadanos miembros”.
Gobierno Vasco, Plan para el desarrollo de la Sociedad de la Información para el período 2000-2003.
“El término Sociedad de la Información se refiere a una forma de desarrollo económico y social en el que la adquisición, almacenamiento, procesamiento, evaluación, transmisión, distribución y diseminación de la información con vistas a la creación de conocimiento y a la satisfacción de las necesidades de las personas y de las organizaciones, juega un papel central en la actividad económica, en la creación de riqueza y en la definición de la calidad de vida y las prácticas culturales de los ciudadanos.” Misión para la Sociedad de la Información, Libro verde sobre la Sociedad de la Información en Portugal, 1997.
. “Entorno en el que la Información es un factor clave del éxito económico y en el que se hace un uso intenso y extenso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones”. Iniciativa para la Sociedad de la Información, Reino Unido, 1998.
Podemos ver, entonces, que el fenómeno es relativamente reciente, comienza a analizarse a partir de 1962 en Estados Unidos y paulatinamente va transformándose en tema central de los países del mundo.
También se puede observar que, la mayoría de ellas hacen referencia a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, a la información y al conocimiento, como factores claves de desarrollo económico y social.

5. PISANDO TIERRA: “UN PROCESO EN CONSTRUCCIÓN”.
Desde un enfoque latinoamericano, la Dra. Delia Crovi Druetta en su trabajo compilador “La Sociedad de la información y el conocimiento” considera el fenómeno como un proceso que se identifica con el modelo político-económico neoliberal, se concreta con características peculiares y con grandes diferencias entre las naciones y sus ciudadanos, pero sin embargo, se plantea como un proceso que de ningún modo se puede soslayar, “Antes bien se presenta como un proceso que no podemos ignorar, irreversible e ineludible, sobre el cual tenemos posibilidades de incidir o intervenir desde una perspectiva crítica” [12].
En este contexto, la autora considera que Internet es el medio más visible de la Sociedad de la Información y el que mejor la representa.
Un aporte interesante de Druetta es el análisis de la situación de abismo o brecha digital de los países periféricos en relación con la construcción de la Sociedad de la Información y el Conocimiento. Identifica cinco dimensiones que se deberían tener en cuenta a la hora de plantearse políticas públicas para acceder al ideal de desarrollo impuesto desde el discurso dominante de las naciones y salvar la brecha, estas dimensiones son:
1) Tecnológica, dimensión que se refiere a la infraestructura material disponible así como al grado de actualización de dicha infraestructura.
2) De conocimiento, esta dimensión involucra las habilidades y saberes que deben poseer los individuos para apropiarse adecuadamente de los nuevos medios y de las TIC.
3) De información, aquí se distinguen dos sectores sociales: uno sobreinformado, con acceso a diferentes medios y generaciones tecnológicas; y otro desinformado, con acceso limitado a las innovaciones tecnológicas, sus actualizaciones y sus contenidos.
4) Económica, aquí se señala que la falta de recursos para acceder a las TIC se manifiesta tanto a nivel personal, como entre los sectores gubernamentales y algunos privados.
5) De participación, en esta dimensión se hace referencia a la posibilidad de que los recursos aportados por las innovaciones tecnológicas puedan emplearse en un contexto democrático, con un marco legal y social adecuado, que permita a los individuos y a las naciones igualdad de oportunidades para expresarse e intervenir en las decisiones de un mundo global.
Es así que la crítica de la Dra. Druetta acerca de las postura de los estados periféricos para resolver la brecha digital gira en torno a propuestas que ponen el acento en resolver carencias de infraestructura tecnológica y no tanto en “la necesidad de dotar a las personas de las capacidades cognitivas para seleccionar, jerarquizar, interpretar y hacer uso de la información con el propósito de mejorar su calidad de vida” [13].

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:
1. Aramayo, Zulma (2007). El uso de Internet en la Carrrera de Comunicaciones Sociales U.C.S. / 2004. Tesis de Maestría en educación. Disponible para consulta en sala de Biblioteca U.C.S. Campo Castañares.
2. Castells, Manuel (1996). La era de la información. Economía. Sociedad y Cultura. Vol.1. La sociedad red. Alianza. Madrid.
3. Crovi Druetta, Delia (Coord.) 2004. Sociedad de la información y el conocimiento. Entre lo falaz y lo posible. La Crujía. Buenos Aires. Argentina.
4. Marí Sáez, Víctor. (1999). Globalización, nuevas tecnologías y comunicación. Ed. De la Torre. Madrid.
5. Toffler, Alvin (1993). El shock del futuro. Plaza y Janés Editores, S.A. Barcelona.
6. Toffler, Alvin (1980). La Tercera ola. Plaza y Janés Editores, S.A. Barcelona.
7. Toffler , Alvin y Heidi (1999). El cambio del poder. Plaza y Janés Editores, S.A. Barcelona.
8. RECURSO EN INTERNET. http://www.telefónica.es/sociedaddelainformación/pdf/informes/espana_2000/parte1_1.pdf. Consulta 10-03-05.

NOTAS:

[1] Toffler, Alvin (1993). El shock del futuro. Plaza y Janés Editores, S.A. Barcelona.

[2] Toffler, Alvin (1980). La Tercera ola. Plaza y Janés Editores, S.A. Barcelona.
[3] Ídem. Pág. 393.
[4] Toffler , Alvin y Heidi (1999). El cambio del poder. Plaza y Janés Editores, S.A. Barcelona. Pág. 474.

[5] Ídem. Págs. 282 – 284.
[6] Castells, Manuel (1996). La era de la información. Economía. Sociedad y Cultura. Vol.1. La sociedad red. Alianza. Madrid. Págs. 327 -364.
[7] Marí Sáez, Víctor. (1999). Globalización, nuevas tecnologías y comunicación. Ed. De la Torre. Madrid. Págs. 12-37.
[8] Khun (1970:175). Citado en Marí Saéz (1999).
[9]Ídem. Págs. 182-187.
[10] http://www.telefónica.es/sociedaddelainformación/pdf/informes/espana_2000/parte1_1.pdf. Consulta 10-03-5.
[11] Ídem.
[12] Crovi Druetta, Delia (coord.) 2004. Sociedad de la información y el conocimiento. Entre lo falaz y lo posible. La Crujía. Buenos Aires. Argentina. Pág. 09.
[13] Ídem.

12 comentarios:

Marianita Corregidor dijo...

Los autores Toffler, Castells y Marí Sáez, nos facilitaron a través de sus manifiestos la forma sencilla de comprender cada nuevo fenómeno tecnológico a los que nos hemos enfrentamos desde hace años atrás; comenzando en la nueva forma de trabajo – intercambio de material por intelectual – hasta nuestras propias relaciones comunicacionales dentro de la sociedad – comunidades cada vez menos interpersonales - .
Además, el cambio en el desarrollo personal y profesional a través del uso herramientas, métodos y procedimientos imponen en cada sujeto, retos inéditos, para ambicionar posicionarse en un entorno complejo y de altas competencias.

Agustina Suvá dijo...

Analizando lo que dicen los autores acerca de la llamada “Sociedad de la Información” no deja de impresionarme el amplio campo de usos y gratificaciones que nos otorgan las nuevas tecnologías en la actualidad. La posibilidad de ser tanto consumidores y productores en la era de las comunicaciones, como afirma Alvin Toffler en su concepto de “proconsumidor”, o la oportunidad de dar forma a la cultura al ser mediada y transformada sustancialmente a través del nuevo sistema tecnológico, como afirma Manuel Castells, demuestra la positiva eventualidad de participar activamente en esa cambiante Sociedad de la Información. Sin embargo, mientras mayor es la complejidad en ese proceso de cambio, mayor es la responsabilidad que debe tenerse a consideración. No debe tomarse a la ligera el poder de las nuevas tecnologías, especialmente el poder de nuestras palabras en ellas. Si somos capaces de influir en esta vertiginosa cultura global poblada de cambios muchas veces irreversibles, es preferible que nuestros aportes sean acompañados de una ética comunicativa positiva.

Macarena Arias Linares dijo...

Para hablar a cerca de la "Sociedad de la Información" voy a tomar la definición de Gobierno Vasco: "aquella comunidad que utiliza extensivamente y de forma optimizada las oportunidades que ofrecen las tecnologías de la información y las comunicaciones como medio para el desarrollo personal y profesional de sus miembros". No podemos dejar de relacionar esto con el avance de la tecnología y la globalización que avanza de manera imparable, pero en la cual nosotros somos parte activa; tomamos el concepto de "proconsumidor" de Toffler (somos tanto consumidores como productores). Siendo estos avances algo que no podemos dejar de lado, lo mejor que se puede hacer es tomarlo, formar parte de ello, pero siempre desde la ética y la educación para el beneficio de todos.

Natalia dijo...

Aunque las tecnologías de la sociedad de la información resultan algo cotidiano y para muchos imprescindible hace sólo 15 años que se sentaron las bases de la world wide web como sistema para el intercambio de información en el entorno académico. Y fue a partir de 1994, cuando con el navegador Mosaic y sus funcionalidades para integrar imágenes en las páginas web, se advirtieron sus enormes potencialidades y comenzó su crecimiento exponencial.

Cabe entonces decir que el mundo de la informacion esta ganando territorio en nuestra cultura y ese es un aspecto claramente positivo para nosotros los comunicadores o estudiosos de las comunicaciones. Porque el "hoy globalizado" se extiende en ramas de mensajes, respuestas, imagenes y relaciones que involucran cada vez mas canales de diversa forma y color. Los mismos son nuestras herramientas y nuestras armas de accion en la sociedad, no debemos desperdiciar este nuevo mundo comunicacional rodeado de vida informatica que aun hoy y con mas velocidad que hace 15 años crece en una medida sorprendente. la cultura y la sociedad moderna son nuestro medio actual para comunicar este nuevo mundo de informacion, transformarlo y contribuir a su desarrollo

Federico Suvá dijo...

Como futuro profesional de la publicidad, me es de suma importancia tener pleno conocimiento de los constantes cambios y evoluciones que afectan a las herramientas a través de las cuales el mundo se comunica.
Para esto es necesario un constante aprendizaje, ya que si mi conocimiento no evoluciona al ritmo de la tecnología y de los medios de comunicación, no voy a tardar en pasar de ser un profesional capacitado a ser un completo inútil. Es por eso que no debo relajarme y dejarme sobrepasar por los constantes cambios, sino que debo adaptarme constantemente a ellos, “subirme a la ola” y, por qué no, convertirme yo mismo en un agente de cambio.
El día que pierda el interés y que el mundo que me rodea deje de asombrarme, va a ser el día que me jubile, pero todavía falta mucho.

Macarena Tejerina dijo...

Me parece importante tomar como base lo que sostiene Castells, quien considera a la comunicación como un pilar fundamental y transformador de la cultura. Es decir, como miembros de una sociedad compartimos rasgos característicos tales como el idioma, las costumbres y demás características que nos hacen ser parte y manifestar nuestra cultura; y que la comunicación a través del avance de la tecnología nos brinda nuevas oportunidades de interacción.Donde ya las barreras tanto intelectuales como las delimitadas por el espacio físico llegan a disminuirse y hasta a desaparecer.
Entonces, de esta manera y en acuerdo con lo que sostiene Castells, el autor Marí Sáez da el nombre de "La Sociedad de la Información" a esta nueva sociedad que surge a partir del desarrollo de las nuevas tecnologías.Es así que como futuros comunicadores nuestro deber es estar al tanto del desarrollo de estas nuevas tecnologías que, en nuestro ámbito educativo o laboral resultan muy importantes y hasta fundamentales para el cumplimiento e implementación de nuestras capacidades intelectuales tanto en un lugar de emisores de un mensaje como en nuestra instancia de receptores.
Y a través de esto es que puedo decir que concuerdo con la posición de Julio Linares quien nos expone que cuanto mayor es la cantidad de información generada por una sociedad, mayor es la necesidad de convertirla en conocimiento. Esto es importante ya que muchas veces el despliegue de las nuevas tecnologías hace circular mucha falsa información que muchas veces es tomada por verdadera por el hecho de, por ejemplo, estar en la red.Esta información basura se convierte muchas veces en los pilares formativos en cuanto a lo educativo de niños o adolescentes que no poseen las capacidades para discriminar esta información.Debemos ser conscientes en la utilización de Internet y demás herramientas tecnológicas.

JAQUE dijo...

En palabras de Manuel Castells, "La Era de la Información" es nuestra era:
“Es un periodo histórico caracterizado por una revolución tecnológica centrada en las tecnologías digitales de información y comunicación, con la emergencia de una estructura social en red, en todos los ámbitos de la actividad humana, y con la interdependencia global de dicha actividad. Es un proceso de transformación multidimensional que es a la vez incluyente y excluyente en función de los valores e intereses dominantes en cada proceso, en cada país y en cada organización social. Como todo proceso de transformación histórica, la era de la información no determina un curso único de la historia humana. Sus consecuencias, sus características dependen del poder de quienes se benefician en cada una de las múltiples opciones que se presentan a la voluntad humana”

Las nuevas tecnologías han generado una red global de un tamaño sin superioridad desde la aparición de internet.
Se entenderá por “sociedad de la información” a aquellas tecnologías que facilitan la creación, distribución y manipulación de la información que juegan un papel importante en las actividades sociales, culturales y económicas.
A modo de ejemplo, en los últimos años hemos visto como en nuestro país y en otros lugares las redes sociales se han convertido en una herramienta de comunicación, la cual adoptamos como un sistema nuevo de información.
Como cita Castells “…las características dependen del poder de quienes se benefician en cada una de las múltiples opciones que se presentan a la voluntad humana.”
Aun así demasiada atención se ha prestado al tema de facebook y twitter como forma de comunicación eficaz con el otro y como ha sorprendido la cantidad de usuarios que se unen a este sistema. Hoy en día somos testigos de saber que si no contamos con una cuenta en estos sitios estas desactualizado y hasta existe desventaja en uno mismo por no formar parte de la misma.

Florencia dijo...

Estos autores nos proporcionaron de manera sencilla datos acerca de la denominada “Sociedad de la Información”, pudiendo de este modo comprender los cambios que de ella devienen. Entre estos destaco las infinitas oportunidades que nos brindan todos los días los novedosos avances tecnológicos, favoreciéndonos de dos maneras, como ser la de consumir contenidos, información de todo tipo y de diferentes formatos, como producir y comunicar nuestros conocimientos, ideales, etc., Como el autor Castells dice en su obra “La Sociedad en red”, “el fenómeno de Internet está reflejando una integración de los diferentes modos de comunicación (oral, escrita y audiovisual)”. Este aporte contribuye a la idea de que el hombre reúne dos campos interesantes: el de las maquinarias y el contexto social, generando a través de estos una nueva forma de interacción a nivel mundial tratando de eliminar las barreras que impiden la comunicación. Como resultado, esta capacidad de interacción global dará lugar a nuevas culturas.

Florencia dijo...

Estos autores nos proporcionaron de manera sencilla datos acerca de la denominada “Sociedad de la Información”, pudiendo de este modo comprender los cambios que de ella devienen. Entre estos destaco las infinitas oportunidades que nos brindan todos los días los novedosos avances tecnológicos, favoreciéndonos de dos maneras, como ser la de consumir contenidos, información de todo tipo y de diferentes formatos, como producir y comunicar nuestros conocimientos, ideales, etc., Como el autor Castells dice en su obra “La Sociedad en red”, “el fenómeno de Internet está reflejando una integración de los diferentes modos de comunicación (oral, escrita y audiovisual)”. Este aporte contribuye a la idea de que el hombre reúne dos campos interesantes: el de las maquinarias y el contexto social, generando a través de estos una nueva forma de interacción a nivel mundial tratando de eliminar las barreras que impiden la comunicación. Como resultado, esta capacidad de interacción global dará lugar a nuevas culturas.

Andrea Belén Martinez dijo...

Toffler utiliza una palabra, “shock”, para definir el impacto que algunas personas presentan ante los avances tecnológicos. Esto provoca fragmentación en la sociedad, ya que solo algunos pueden utilizar y consumir estos productos, y otros quedan fuera del “sistema”. Dejando vacios, a los que se encuentran en el poder, y a algunos pueden utilizar y consumir esos productos, y otros quedan fuera de este sistema. Esas comunidades, pobres que no cuentan con la res de relaciones económicas que permiten que en una sociedad se consuman artículos, tecnologías y ciencia, a su favor. Hoy en día la comunicación, la información, es el capital fluido, del cual se lucra y por el cual se trabaja en este mundo globalizado.

La sociedad con sus avances tecnológicos se va transformando y va dejando huellas para analizar. La sociedad industrial, cambió el estilo de vida de las personas, también su manera de manejar la economía, como así también sus relaciones laborales y sociales en la era de la comunicación, de la sociedad de la información, el tiempo es un factor indispensable. Se admira, busca y necesita la inmediatez, todo debe realizarse de forma rápida y simple, mediante un mecanismo asimilado por el usuario.
Tal como paso con la era de la industrialización, esto no solo transforma la manera de relacionarse con las personas, sino que van gestando generaciones que crecen con este conocimiento y su manera de expresarse y de ser, van a ser correlativas con avances tecnológicos. En el lenguaje se ve claramente, como va mutando nuestra lengua y también en el dialogo, como la era de la información está dejando su huella.

Ivana Lillicrap dijo...

Me pareció muy interesante el aporte de Dra. Delia Crovi Druetta quien destaca qué dimensiones que se deben tener en cuenta para salvar la brecha digital entre las potencias mundiales y países periféricos. Trasladando tales dimensiones a nuestro país, podemos observar cómo se tuvo en cuenta últimamente la tecnológica con el plan "Netbooks para todos". La dimensión del conocimiento se aplica en escuelas y también en cursos que se dictan en los CIC de algunos barrios. Por su parte, las dimensiones económicas lamentablemente limitan el acceso a Internet y a las TIC de algunas familias y hasta de organismos del Estado, en ciertas ocasiones.
Y la dimensión que más me llama la atención es la de participación, dado que gracias la característica de "interactividad" cualquier ciudadano tiene la capacidad de expresarse. Esta dimensión democratiza la comunicación, ya que ahora tienen voz quienes no la tuvieron por mucho tiempo. De esta manera una persona puede transmitir su opinión a través de la red acerca de hechos locales, como ser la inseguridad en el Norte de nuestra provincia, como también puede expresarse acerca del sismo en Indonesia; caso en el que queda reflejado el concepto de "aldea global" de Mc Luhan.

Sofía Yañez dijo...

La educación también va de la mano de los cambios producidos por la tecnología. Pienso que estos cambios sirven para mejorar el sistema educativo, en cuanto a la enseñanza y aprendizaje, que se da de una manera mas dinámica y enriquecedora. Los profesores deben preparar a sus alumnos para que puedan adaptarse y estar preparados para el bombardeo de información. Pero creo también que los alumnos que son los nativos deben fomentar a que sus profesores utilicen estos nuevos instrumentos que ofrece el mundo tecnológico.
Las personas debemos estar preparados para poder discernir de que información esta bien y cual no.

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